El equipo de Marta y las etapas de profesionalización en el marketing

TEMA: ETAPAS DE PROFESIONALIZACIÖN DEL MARKETING
Año: 2024

RESUMEN

En este episodio conversamos sobre la importancia de la profesionalización en el marketing. Recorremos los distintos momentos de evolución del marketing como disciplina y cómo el desarrollo del área refleja el crecimiento y desarrollo de cada organización. Discutimos la importancia de diagnosticar en qué etapa del marketing se encuentra la compañía para poder planificar los próximos pasos y retos, proporcionando un marco para repensar el rol de los marketers y entender el camino que tenemos por delante.

 

 

EPISODIO

En el corazón de Buenos Aires, en la sede de una fintech famosa, existía un equipo de marketing que era realmente excelente. 

En este equipo, el talento y la creatividad se combinaban con la empatía y los datos. 

Los procesos funcionaban como un reloj suizo, la inversión era administrada con precisión y las ejecuciones lograban cumplir con los objetivos de negocio y, a la vez, dejaban a los diferentes públicos de la marca extremadamente satisfechos. 

Este era un grupo de marketers que dejaba huella en su industria, aportando ideas frescas, innovación y valor a sus públicos.

Lo dirigía Marta, una directora con visión y mucha claridad estratégica. 

Bajo su liderazgo, el dream team estaba conformado por un equipo creativo, que sabía cómo atrapar la atención y despertar el interés, un equipo de datos obtenía insights y entendía en profundidad a los distintos segmentos de clientes y un equipo de marca que construía narrativas a corto, mediano y largo plazo. 

A estos marketers talentosos se sumaba, también, un equipo de medios que ubicaba los mensajes en los mejores lugares, un equipo de eventos que creaba experiencias inolvidables y otro, que armaba alianzas espectaculares. Por último, el equipo de developers daba el soporte para implementar las acciones que requerían de tecnología, el equipo de prensa cuidaba y construía reputación de la marca y el equipo de customer experience garantizaba que cada acción estuviera diseñada con foco en las personas.

Cada persona en la fintech valoraba y admiraba al equipo de Marta, no solo por su impecabilidad, sino también porque veía que se divertían juntos. La sala de reuniones era un bunker creativo, con paredes llenas de ideas y pantallas que mostraban distintos dashboards. Ahí, Marta lideraba las jornadas de planning del equipo, en días de trabajo en los que se nutrían de aprendizajes de sus clientes y diseñaban conjuntamente los siguientes pasos.

Cada uno de los integrantes del equipo ponía su granito de arena. Nadie sobraba y nadie se imponía por los demás. Esa colaboración hacía que todo lo que tocaban se convirtiera en oro. Con su estilo único y metodologías efectivas este equipo hacía historia y era absolutamente imprescindible para la supervivencia de su organización.

¿Cómo podría tener un equipo como el de Marta? 

¿Cómo puedo ser parte de un equipo de marketing así?

La evolución del marketing como disciplina y como área en las empresas es un proceso fascinante que acompaña y, a la vez, refleja el crecimiento y desarrollo de cada organización.

Este camino hacia la profesionalización es un viaje que atraviesa varias etapas. 

Y vale la pena diagnosticar en qué momento del marketing está nuestra marca o compañía para saber cuál es el próximo paso que debemos dar y como se ve el siguiente reto del área. 

Por eso, acompañanos hoy a conversar sobre las distintas etapas de profesionalización del marketing. Un tema que nos da un marco para repensar nuestro propio rol y nos ayuda a entender mejor el camino que tenemos por delante.

¿Empezamos?

Hola Anita, Hola Sebas! Les doy la bienvenida a un nuevo episodio de Playbook, ¡Hoy tenemos mucho que conversar!

Sebas:Hola Lu!, ¡Hola Anita!, ¡Hola también a vos que estás del otro lado! 

¡Qué tema este, eh! Hace rato que quería tratar este asunto en el podcast, creo que lo tenemos pendiente desde la temporada uno. Me parece fundamental y es realmente muy interesante.

Anita: Hola Lu, Hola Sebas y hola a quienes escuchan del otro lado! Nos alegra mucho que estén acá.  ¡A mí también me encanta la oportunidad de hablar de la evolución del marketing en las organizaciones! 

Y, en lo personal, la profesionalización en el marketing es un asunto que nos desvela como marketers primero, como consultores después y también y muy especialmente como profesores y estudiosos de la disciplina. 

Sebas:Es un asunto estructurante y fundamental. 

Lu: Si, además es un tema que nos reúne a todos/as los/as marketers!! 

Quieras o no, todos/as estamos en algún punto del camino personal de profesionalización, trabajando en una marca u organización que está, a su vez, en un momento de su evolución determinado. Momentos que pueden no coincidir, ¿no?

Pero hagamos como siempre, definamos primero: ¿Qué significa la profesionalización del marketing en una empresa?

Sebas:  Definamos. Cuando hablamos de profesionalización del área de marketing nos referimos al camino que recorre la organización desde que nace como compañía, hasta tener un marketing establecido que realmente eleva y potencia al negocio. 

Anita: Es el camino de cero marketing a marketing powerhouse, digamos.

Generalmente se comienza ejecutando un marketing muy intuitivo, con funciones limitadas, en un momento de la compañía en el que el área ni siquiera existe y las decisiones de marketing se basan en corazonadas o en caprichos. 

Sebas: Y, a medida que el tiempo pasa y el negocio crece, ese crecimiento en si mismo impulsa y exige. Nos obliga a elevar el tipo de marketing que se ejecuta y , en el mejor de los casos, nos va empujando hasta llegar a la cima del marketing más profesional, donde cada movimiento está cuidadosamente calculado para impulsar el crecimiento del negocio. Digo en el mejor de los casos, porque a veces ese camino se detiene, se trunca, se traba. Es algo que pasa y que vale la pena identificar.

Anita: Exacto. Y el camino de profesionalización del área, en especial cuando no se detiene, es un camino arduo, pero gratificante.

Sebas: Las dos cosas, claro. Y cada negocio tiene su versión de este camino, cada marca lo atraviesa de una manera diferente y particular.

Lu:  Claro, cada compañía es un mundo, pero busquemos los puntos en común que ven habitualmente. En líneas generales, ¿cómo empieza este camino? 

Anita:  En general, cuando una compañía comienza a existir, el marketing de esa compañía empieza con ella. Esto es importante registrarlo, porque hay marketing antes de que haya área de marketing. Es decir, aún sin que exista el área formal. Porque recordemos que simplemente no existen compañías en dónde no haya marketing: El marketing es una función de negocios sin la cual el negocio no camina. 

Sebas: Exacto. Ahí empieza el camino de estructuración del área, que luego atraviesa diferentes etapas de profesionalización desde una fase inicial, hasta alcanzar la cúspide del marketing profesionalizado. 

Lu:  Claro, el marketing crece y evoluciona acompañando al negocio que crece y evoluciona. Y, ¿por qué es importante que una empresa avance en las distintas etapas de profesionalización del marketing?

Sebas:  Es importante, porque cada fase en esta evolución representa un progreso significativo en la comprensión y aplicación de las prácticas de marketing dentro de la organización. 

Anita:  Y porque a medida que el negocio se complejiza y adquiere mayor envergadura, el marketing que se ejecuta tiene que sofisticarse, o el negocio podría empezar a sufrir. No solo porque si no pasa marketing no va a poder dar el soporte necesario, sino porque la compañía alcanza una envergadura tal que, sin un marketing más refinado, ya se empiezan a correr riesgos importantes.

Lu:  Y se que ustedes trabajaron para delimitar las distintas etapas en este camino, ¿cierto?

Anita:  Si! Con Sebas hace más de dos años nos sentamos a definirlas en uno de nuestros plannings. La verdad es que no las habíamos hecho públicas hasta ahora, pero si las hemos trabajado con clientes antes. Creemos que son 5 los momentos, más una etapa inicial a la que llamamos etapa cero. 

Lu:  ¡Hay que compartirlas! ¿Nos cuentan cuales son?  

Sebas: Claro. Te digo los nombres, primero: 

  • A la etapa cero la llamamos marketing intuitivo, 
  • la etapa uno es la del setup del marketing, 
  • la etapa dos es la fase del marketing táctico, 
  • la etapa tres es la del marketing de procesos, 
  • a la etapa cuatro le pusimos marketing de métricas 
  • y, finalmente, la etapa cinco es la que bautizamos marketing estratégico.

 

Anita:  Si un día las ponemos en un libro nos reservamos el derecho a cambiarles los títulos. 

Lu:  Perfecto. Nombres work in progress. ¿Les parece que las recorramos una por una?

Anita:  ¡Claro!  

Sebas: ¡Me encanta! ¡Vamos!

Lu:  Hablemos de la etapa cero, el marketing intuitivo ¿Cómo describirían esta etapa? ¿Qué características definen a este momento de marketing intuitivo?

Anita:  Esta es la etapa inevitable, la que se atraviesa si o si. En esta etapa, como decíamos hace un rato, aún no existe un departamento formal dedicado a hacer marketing. Entonces, el norte del marketing y las distintas iniciativas relacionadas con crear, promover o impulsar una propuesta de valor hacia el mercado son conducidas por el instinto del propietario o propietaria. Es la voluntad del equipo emprendedor que, habitualmente no viene del ámbito del marketing. 

Lu:  Claro, si quienes fundan la empresa son marketers, la cosa cambia.

Anita:  Claro, ahí algunas cosas ya nacen bastante mejor diseñadas. Pero, en líneas generales, el comienzo del marketing en una compañía nos muestra esfuerzos sin un enfoque estructurado ni una comprensión clara de la búsqueda o de los resultados que se pueden esperar. 

Sebas: Exacto. Entonces esta etapa se caracteriza por ser un período de experimentación, de prueba, donde las ejecuciones son el resultado de decisiones que tienen, generalmente, hambre y tienen, seguramente, buena voluntad, pero que son más impulsadas por la fuerza emprendedora y la ambición de crecimiento de esta etapa, más que por un análisis cuidadoso o una construcción estratégica.

Anita:Entonces, lo que pasa es que tenemos un marketing que está en función de la voluntad de ese dueño o de esa dueña del negocio. Los esfuerzos son aleatorios, nacen más del “me gusta” y del “me parece” y pueden funcionar o no, pero lo que sucede es que algunas iniciativas terminan dando en el blanco, otros esfuerzos fallan. Por eso a este marketing muchas veces lo llamamos como “disparar en la oscuridad”.

Sebas: Acá, en este momento, todavía no hay claridad respecto de qué es marketing y que no es. Puede pasar incluso que quien dirige el negocio piense que en su compañía o marca “no hay marketing” (algo que nos dicen mucho!), porque aun el marketing es un concepto difuso.  O que llamen marketing únicamente a los esfuerzos de comunicación o a prácticas aisladas, como hacer eventos o comprar artículos promocionales.

Lu:  Y en esta etapa, ¿se planea?

Anita: Por supuesto que no. No hay planes de ningún tipo. En esta etapa, el marketing es random, más un arte espasmódico que un esfuerzo diseñado. La experiencia personal le gana a cualquier tipo de análisis. El emprendedor/a, dueño/a lo pasa todo por su vivencia. Esto puede llevar a decisiones de marketing inconsistentes y a veces ineficaces pero, peor aún, lleva a poner el foco en la solución, en lugar de ponerlo en el problema, en el dolor del cliente.

Sebas:Esta es, como decíamos, una etapa inevitable, atravesada por todos los negocios que comienzan. Y muchas características de estos comienzos tardan mucho tiempo en irse, en modificarse. Hay comportamientos que cuesta mucho erradicar.

Lu: ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las empresas en esta etapa?

Sebas: El principal desafío en esta etapa es la construcción consistente, por la falta de una estrategia de marketing formal, pero también porque el ancho de banda de quienes dirigen la organización no alcanza para hacer incluso lo mínimo para sostener el negocio. Es una etapa que hay que dejar atrás lo antes posible.

Lu: Ok, finalmente se atraviesa esta etapa cero y se llega a la etapa uno, que llamamos set-up del marketing. ¿Qué implica dar el primer paso hacia la formalización del marketing en una empresa?

Anita:  Te cuento cuando creemos que llega esta fase: Llega cuando aparece una conciencia del dolor a la compañía: En algún momento, surge en la organización el sentimiento de que «nos falta marketing». Entonces, la empresa reconoce la necesidad de un enfoque más formal y comienza por establecer a una persona o un equipo pequeño dedicado a esta función. Así,  se inaugura el área de marketing de manera explícita. Es un primer paso, que para muchas marcas y organizaciones es totalmente bisagra y constitutivo, pero aún falta mucho por recorrer.

Sebas: Claro. Y se cometen muchos errores en este startup de área, en general. Es frecuente que este equipo habitualmente pueda ser demasiado pequeño (- poner una única persona a tiempo parcial. por ejemplo) o carecer de la experiencia necesaria. 

Anita:  Es frecuente también que la empresa intente que la nueva persona de marketing ejecute todas las tareas relacionadas con el marketing y que lo haga de manera artesanal y sin presupuesto. Esto es muy restrictivo y poco efectivo, ya que ni el marketing más minimalista puede ejecutarse por una sola persona sin ayuda. El área nueva tiene que llegar con cierta decisión de inversión para alcanzar los objetivos propuestos.

Lu: Eso yo ya lo vi, sin herramientas de software, pretendiendo que tenga skills de redacción o de diseño, ¡es muy difícil!

Sebas: También es habitual que se falle al elegir como primera persona de marketing en la organización a alguien sin la experiencia, sin el seniority necesario.  

Lu: Creo que esto ya lo hemos dicho en algún episodio. Pero no deja de ser fundamental.

Anita:  Y es contraintuitivo, pensamos que como el área es nueva, el seniority de quien la lidera puede ser menor, ¡pero no!

Sebas:  Claro, porque esta persona es clave en el éxito, tiene un peso enorme. Y no tiene internamente ningún ejemplo, ningún otro especialista o referente, por eso se necesita a alguien con la capacidad de autogestión, proactividad y energía necesaria para comenzar a estructurar el departamento de marketing desde cero y en soledad. Generalmente, estos equipos necesitan además a un/a profesional interesado por el negocio, versátil y extremadamente proactivo, capaz de aprender rápido, de pensar y de operar a la vez, de poner las manos en la masa y que sea hábil en la resolución de temas que van a llegar como papas calientes a su mesa.

Anita:  Para mi este tema es tan, tan importante. Porque muchas veces se elige un perfil que no puede o no sabe cómo darle la chispa inicial al área y, entonces su falla en el rol termina demorando el marketing por varios años para esa organización, porque la empresa tiene la sensación de que el esfuerzo “no funcionó”. Por eso, siempre decimos que está buenísimo estar en un startup de área, pero siempre y cuando tengas autonomía, tengas presupuesto, puedas establecer alianzas, tengas habilitadas contrataciones, etc.

Lu:  Y, ¿cuáles son los errores más comunes que se cometen en el marketing intuitivo?

Sebas: Hay excepciones y ejemplos excelentes de lo contrario, pero en general vemos que las iniciativas de marketing en esta etapa suelen ser bastante tácticas y orientadas a resolver problemas inmediatos, sin una visión estratégica a largo plazo. 

Anita:  Claro, normalmente, en la primera lista de implementaciones aparecen temas estructurantes como, por ejemplo, la construcción de un ecosistema digital de mínima (con el lanzamiento de un website, la presencia en redes sociales y campañas básicas para aumentar la visibilidad de la marca). O la construcción de sales tools para apoyar al equipo comercial. 

 

Sebas: Todas estas tareas que nombra Anita son necesarias para empezar a constituir el área y son que hay que hacer, pero muchas veces se encaran estos esfuerzos sin tener claridad suficiente respecto de la propuesta de valor que quiero comunicar, sin las definiciones de la marca que se quiere construir, sin entender los puntos clave de diferenciación con la competencia.

Anita: El error más común es ese en esta etapa, ponerte a construir la casa sin ningún tipo de plano. Contrato a una agencia, hago un website, pago por un logo pero no se que es lo que estoy intentando hacer. 

Pero, según cuál sea la compañía pueden aceptar desafíos más estratégicos. Cuando hace muchos años me tocó liderar el startup de marketing de IMS, lo primero que hicimos fue trabajar la marca. Tagline, logo, narrativa principal. Entender que teníamos que decir era muy importante y primero nos ocupamos de eso.

Lu:  Y si identificamos que estamos en esta etapa, ¿cómo podemos superar los obstáculos y avanzar hacia la siguiente etapa? ¿Qué recorrido tenemos que hacer?

Sebas: En este set up del marketing, el área que se está constituyendo tiene que “ganarse” al resto de la organización. Esa es la principal tarea. 

Anita:   Pasa al principio, durante las primeras semanas o meses o años, el nuevo departamento enfrenta alguna resistencia porque las áreas se resisten a entregar parte de la ejecución informal de la marca y las comunicaciones. Pasadas algunas semanas (o meses o años), las áreas comienzan a demandar al nuevo departamento y, en algún momento, la nueva área tiene muchísimos pedidos y una lista enorme de deudas con todos sus clientes internos.

Sebas:  Como, seguramente, el equipo aún es insuficiente y no está adecuadamente equipado para manejar todas las necesidades de marketing de la empresa, en poco tiempo este equipo está desbordado y aún no consigue probar del todo su valor, olvidándose de construir una dinámica propia y trabajando únicamente para dar respuesta a los pedidos que reciben.

Anita:  Por eso, el principal desafío de este equipo inicial  es definir los principales objetivos y métricas y elegir dónde y cómo ocupar su tiempo y dónde y cómo invertir los recursos del área. En general, observamos que estos equipos no tienen autonomía presupuestaria, en la mayoría de los casos. Esa es una batalla a pelear.

Sebas: Por eso, a pesar de que la empresa ya dio un paso importantísimo reconociendo la necesidad de un enfoque de marketing más formalizado y estableciendo el área, este equipo de marketing todavía está en su infancia y carece de las habilidades, los recursos e, incluso, el apoyo político necesario para implementar un marketing efectivo.

Lu:  Bien, superamos este nivel y llegamos a la etapa dos, la llamamos la etapa de marketing táctico. ¿Qué diferencia a esta etapa de las anteriores?

Anita:  En la etapa dos, nos encontramos con un departamento de marketing que ejecuta un marketing que, como el nombre de la etapa lo indica, es mayormente táctico. Si bien en este punto ya suele haber un equipo dedicado y cierta división de tareas, falta el verdadero ownership de los temas. 

Sebas:  Claro, nos damos cuenta que estamos acá porque el área aún carece de dinámicas propias, se limita a reaccionar a las demandas del momento, moviéndose al ritmo de la coyuntura, del accionar de los competidores y/o de los pedidos de sus clientes internos, sin un plan ni procesos bien definidos.

Anita:  En esta fase, la falta de una visión estratégica coherente limita el impacto del marketing. Hay respuesta, pero no hay construcción. Las acciones son reactivas en lugar de proactivas, y el equipo se encuentra atrapado en una rutina de cumplimiento de demandas inmediatas. 

Sebas: Se trabaja sobre el hoy, sobre el cortísimo plazo sin tiempo para reflexionar sobre el futuro. Las acciones de marketing dan cumpliento a tácticas específicas, pero carecen de una integración holística.

Anita:  A los marketers que trabajan en compañías que están en esta etapa los encontramos siempre muy agotados, tomados por el día a día. No la pasa muy bien quien está en esta etapa.

Lu: Y, ¿cuáles son las principales limitaciones que nos encontramos en esta etapa?

Sebas:  Una muy importante, en esta etapa los/as miembros del equipo no tienen la propiedad completa del área. Aunque puede haber objetivos y KPIs establecidos para el departamento, el enfoque principal es responder a las demandas inmediatas, a menudo descripto como “correr detrás del pedido”.  Esto lleva a esfuerzos de marketing descoordinados e ineficientes y a un nivel de frustración alto por parte de quien ejecuta.

Lu: Ok, pero se puede salir de acá. Y si seguimos avanzando en este camino de la profesionalización se llega a una etapa un poco más feliz y más ordenada, ¿no? Llegamos al marketing de procesos, la etapa tres. ¿Me cuentan qué cambios se producen en el marketing durante esta etapa?

Anita:  Te contamos. Es en esta etapa en donde se dan los avances más significativos en cuanto a la profesionalización del área. Aquí, la empresa o – la mayoría de las veces el área por iniciativa propia –  empieza a definir procesos que regulan el funcionamiento interno del área y su vínculo con el resto de la organización. Entonces se estandarizan algunas iniciativas, se arman el área empieza a tener inercia propia y procesos de trabajo  y se solidifica el engranaje del marketing. Esto fortalece al equipo de marketing, porque cada persona encuentra su rol.

Sebas: Es tal cual. En esta instancia el área empieza a ganar peso específico, porque comienza a ser quien provee a la organización de determinadas verdades. Generalmente aparecen acá los esfuerzos destinados a investigación de mercado y empieza a haber análisis de datos para comprender mejor a la audiencia y a sus necesidades. Estos insights alimentan la argumentación del área y nutren a la compañía.

Lu: ¿Y qué desafíos tenemos en este momento del marketing?

Anita:  Como el equipo se desarrolló bastante, ya no todos hacen todo. Entonces, el área necesita cultivar una cultura de mayor colaboración y aprendizaje y es fundamental que aparezcan dinámicas periódicas para coordinar esfuerzos, para evaluar el desempeño de las distintas iniciativas y para corregir el rumbo según sea necesario. 

Sebas: Con estas dinámicas y procesos el marketing se vuelve un poco más integrado y cohesivo, adquiriendo algo de sofisticación. Es en esta etapa que muchos equipos comienzan a realizar plannings o a encontrar dinámicas que ayuden a coordinar esfuerzos y a alinear decisiones.

Anita:  Son equipos que, también, dejan de hacer para todos los públicos lo mismo y comienzan a enfocarse un poco más en la segmentación de mercado. También en esta etapa se avanza en la comprensión de la propuesta de valor de la marca y se reflexiona bastante sobre la creación de valor para el cliente y la mejora de su experiencia.

Sebas: Sin embargo, en esta etapa por lo general el departamento de marketing aún no está completamente alineado con las necesidades del negocio y los esfuerzos e inversión no terminan de ser del todo lógicos.

Lu: Y, mejorando y mejorando, avanzamos al casillero número cuatro, el Marketing de métricas. ¿Cómo nos damos cuenta de que alcanzamos este nivel de profesionalismo?

Sebas:  Bien, en este momento del marketing el departamento de marketing tiene una comprensión clara de su impacto en el negocio. 

Anita:  Claro, en esta fase, el equipo de marketing alcanzó una sofisticación tal que su énfasis está puesto en la medición y el análisis de datos. Esto permite evaluar con precisión el rendimiento de los distintos esfuerzos de marketing. 

Sebas: El marketing ya está alineado a los objetivos del negocio y se implementan modelos de atribución que miden el resultado de cada inversión. Se establecen KPIs claros para medir el impacto del área y las decisiones se toman en base a datos. Como el presupuesto se asigna en base a resultados, existe una optimización continua que permite alta eficacia en la asignación de recursos.

Anita: En esta etapa el equipo está en los temas realmente  importantes y  coordina esfuerzos para optimizar la experiencia del cliente, refina su accionar para alcanzar más relevancia, personalizando las comunicaciones y da seguimiento al ciclo de vida del cliente.

Lu: Suena bastante bien esta etapa. ¿Cuál dirías Sebas que es el desafío más grande que tiene este momento?

Sebas:   Diría que el reto en esta etapa es que el foco en los datos no vaya en detrimento de la creatividad y la innovación.

Lu: ¿Y cuando llega la etapa cinco, la del marketing estratégico?

Anita:  Ahhh, la última etapa. La que podríamos denominar la cúspide del desarrollo del marketing! El olimpo marketer, en el que los equipos más profesionalizados adoptan un enfoque estratégico y holístico hacia esta función. 

Esta etapa se alcanza cuando el marketing de la compañía  se convierte en un impulsor clave de la innovación y el crecimiento de la organización, aportando una visión que abarca tanto el corto como el largo plazo. 

Sebas: La mirada del área acerca ideas que permiten a la organización anticiparse a las tendencias y detectar oportunidades futuras del mercado y desarrolla planes estratégicos para aprovecharlas. Los esfuerzos de marketing se centran en la construcción de una marca sólida, la creación de relaciones duraderas con los clientes y la diferenciación competitiva sostenible.

Anita: En esta etapa, el marketing está completamente alineado con la dirección del negocio, es eficaz en la ejecución de sus tareas y juega un papel crucial en la planificación futura del negocio, contribuyendo al crecimiento sostenible y a la competitividad de la empresa.

Lu: Un lujo este momento, “Tan solo un sueño” como decía Lachicasabrina en el viejo y querido Twitter. Les pregunto directamente, porque yo no tengo ningún ejemplo… ¿alguna vez fueron testigos de este nivel de profesionalismo en el marketing? 

Sebas: Bueno, esta clasificación que revisamos recién es, justamente, una clasificación teórica. En general, cuando uno observa a un equipo de marketing lo podemos clasificar dentro de una etapa pero no va a cumplir con el 100% de las características, digamos. Porque cada empresa y cada marca es un mundo y es difícil que áreas conformadas por humanos encajen completamente en modelos puros. Pero si te puedo decir que hay equipos que podríamos describir como muy profesionalizados, por supuesto. 

Anita: De lo que si somos testigos permanentemente es de la evolución que hacen los equipos. Y del impacto enorme que cada avance en el desarrollo del área tiene en los resultados de la organización. Muchas veces el impulso necesario es dar un paso más, pasar de etapa cero a etapa uno, por ejemplo. O de etapa tres a cuatro, te cambia y te abre el negocio. Y como marketer, profesionalmente, también significa un montón.

Lu: Que valioso es entender dónde está parada la organización, también, para entender el proximo paso. Porque muchas veces nos equivocamos al querer pasar de etapa cero a cuatro en un año. Y no es viable, creo.

Sebas:  Absolutamente inviable hacer ese tipo de saltos. El camino hacia la profesionalización del marketing es un proceso gradual que requiere dedicación y perseverancia. 

Anita:  Porque mucho tiene que ver con aprender a mirar distinto, a pensar distinto. ¿Como voy desde la  intuición a los datos? Voy paso a paso. Cada etapa representa un avance en la capacidad de una empresa para aprovechar al máximo su potencial de marketing. 

Lu:  Y quienes logren llegar a la cima van a cosechar el mayor éxito en un mundo cada vez más competitivo y en constante cambio. Sin dudas..

Sebas: ¡Sin dudas!

Excelente. Esto es todo por hoy.

Muchas gracias por escuchar, esperamos que lo que hablamos hoy te haya resultado relevante.